Sobre el significado y el origen de la palabra chunche

nac08jsaSobre el origen de la palabra chunche, Carlos Gallini, en su Diccionario de Costarriqueñismos (segunda edición 1915), plantea la hipótesis de que podría ésta ser una derivación del vocablo quechua chunchulli, el mismo que da origen a las palabra chunchullo (tripas menudas) en Suramérica.

Sin embargo, por lo pintoresco, me gusta más la versión de que dicho vocablo tiene, más bien, un origen chino.

Pero, ¿de dónde acuñó el costarricense la palabra chunche?

Un poco de historia

Los primeros chinos (culis), llegaron a Costa Rica a finales del siglo XIX, para la construcción del ferrocarril al Atlántico. Fueron traídos por inversionistas ingleses en los barcos de vapor que, mensualmente, arribaban al puerto de Limón. Como cuenta Ricardo Fernández Guardia, el arribo de esos barcos de la Mala Real Británica era una fiesta, única ocasión en que se podía conseguir hielo en ese puerto. Dichos ciudadanos chinos eran traídos del área del río Huang ho (Río Amarillo), principalmente de las provincias de Shanxi, Henan y Shandong, al sur de Beijing (Pekin). Era tal el hambre y la escasez de recursos que se vivía, por esos años, en China, que a la primera oferta que les hacían, los jóvenes chinos no dudaban en aceptar las promesas y maravillas que les pintaban los ingleses, forjándoles idílicas imágenes sobre el paraíso de estas tierras y las riquezas que iban a amasar y, sin más ni más, se embarcaban rumbo a Costa Rica. De más está decir que, ignorantes e iletrados, como eran, no sabían nada de otros idiomas.

Fernández Guardia, en su cuento “El ahorcado”, narra las calamidades que sufrieron esos culis. Para ellos su vida valía muy poco y, como tenían la esperanza de que, al morir, resucitarían en China, no dudaban dos veces en quitarse la vida. Constantemente aparecían culis ahorcados: “no había día en que no amaneciese algún hijo del Celeste Imperio colgado de un árbol, para envidia de sus compañeros, que a pie juntillo lo creían resucitado a orillas del Hoang ho” (Fernández Guardia p.112). Para poner fin a esa peste de auto inmolaciones, un día, el médico del campamento, tomó el cadáver de dos chinos, recién suicidados, les cortó las orejas y las trenzas y, por medio de un intérprete, les hizo saber que, todo aquel que se suicidara sería descuartizado, y así sería como resucitarían en su tierra. Esto acabó con los suicidios.

Y es que la vida por aquellos lares era extremadamente ingrata: las enfermedades, especialmente el paludismo; los zancudos, las serpientes, otros animales salvajes, la falta de comunicación con los incipientes centros urbanos; el intenso calor, la humedad extrema; la falta de alimentos y medios de diversión, conformaban un entorno invivible y desesperante. Para los culis, la situación era peor, pues no hablaban ni una palabra de Español, para comunicarse con los pocos ticos y nicaraguas que allí trabajaban. Tampoco hablaban ni gota de Inglés, para hablar con los negros jamaiquinos o los capataces gringos de la recientemente creada compañía de don Minor Keith.

Chunche o chunchón

La siguiente parte de la historia me la contó don Jesús Acuña, dicharachero, jocoso y ameno trabajador social, con quien trabajé en el IMAS, allá por 1980. En razón de su profesión, él tenía que viajar por todo el país, especialmente por la zona atlántica.

Contaba don Jesús que, en alguna de sus giras, un descendiente de uno de aquellos pocos culis, que logró sobrevivir y se quedó en tierras limonenses, le preguntó: ¿sabe usted el verdadero origen de la palabra chunche? Ante su negativa, le relató lo siguiente: cuando los chinos recibían los pocos reales de su salario, debían ir al improvisado comisariato del pueblo más cercano, a hacer sus compras. Como no sabían ni pizca de español, tenían que recurrir a señales y gestos para hacerse entender. En su deseo de comunicarse, cuando querían comprar algo, lo señalaban o lo tocaban y decían algo en su idioma natal. A los lugareños les parecía que siempre, al señalar cualquier cosa, decían algo así como “chung chong”. El dependiente, ya se había acostumbrado a que cualquier cosa que ellos pedían, era un chunchón, y se empezó a hacer mofa de aquella expresión. Es así como, los mismos lugareños, empezaron a llamar a cualquier cosa un chunchón: un peine era un chunchón, lo mismo que el arroz, los frijoles, una cuchilla de afeitar, una lata de pescado, una olla, una tasa, una botella, un pedazo de madera, etc.

El término, de chacotero, pasó a ser un comodín en el hablar común de la zona y, rápidamente, se esparció por el resto del país. En algún momento cambió a chuncho y a chuncha y, de allí, a chunche. Y desde luego, a todas las derivaciones que hoy le conocemos: chunchito, chunchereco, chunchereca, chunchereque, chunchero, chuncherequear.

Casi 140 años después, chunche no solo sigue vigente, sino que, hoy, se le exhibe como uno de los términos más auténticos del hablar de los ticos. Si no, que lo diga Mauricio Montero, exjugador de fútbol de Alajuela, a quien, por su autenticidad y sencillez, el pueblo lo llama, cariñosamente, Chunche.

 

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  1. #1 por Olga Marta Esquivel el 5 septiembre, 2009 - 4:17 PM

    Muy bueno , excelentemente ilustrativo. 100 puntos!!!

    • #2 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:37 PM

      Olga,

      Al menos como leyenda o hipótesis me parece simpático este posible origen de la palabra,

      Dennis

      • #3 por Dennis Meléndez el 29 octubre, 2009 - 9:54 PM

        Gracias Sofìa. Siempre es útil recibir comentarios, tanto a favor pero principalmente en contra. Eso ayuda a mejorar.

        Saludos,

        Dennis Meéndez

      • #4 por marielinda el 7 enero, 2010 - 5:21 PM

        esta sin sentido la palabra

  2. #5 por Mario Esquivel Fournier el 5 septiembre, 2009 - 8:24 PM

    Interesante el chunchereco ese.! Felicitaciones!

    • #6 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:36 PM

      Gracias Mario,

      Quiero pensar que ese es el verdadero origen y no uno relacionado con los chunchullos y los chunchulines, como dice Gagini. En todo caso, sí le cabría más ese origen que él le da a la palabra “chanchullo”, aunque tristemente parece que este término viene de chancho.

      Saludos,

      Dennis

    • #7 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:55 PM

      Voy a tratar de chuncherequiarlo un poquito más,

      Saludos,

      Dennis

  3. #8 por Dr, Daniel Gonzalez el 7 septiembre, 2009 - 8:07 PM

    Agradable cuento folclórico. Como hipótesis etimológica vale ser estudiada por lingüistas nacionales, por supuesto, partiendo de qué significa, en Cantonés “chung chong”.

    • #9 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:34 PM

      Estimado Daniel,

      Yo no le pondría mucha esperanza a la etimología de chung chong. Según entendí, esa era la interpretación de los dependientes del comisariato de lo que le oían a los chinos, y todo les sonaba igual. Más bien me iría por tratar de determinar si hay alguna literatura, música o leyendas que permitan ubicar el origen limonense del término. De todas maneras, don Jesús era todo un personaje. De él tengo varias historias, que no sé si quitándoles la parte picante seguirían siendo chistosas.

      Muchas gracias por tu comentario,

      Dennis Meléndez, Bogotá.

  4. #10 por marielinda el 7 enero, 2010 - 5:22 PM

    esta bien la palabra

  5. #11 por Vivita el 11 abril, 2011 - 11:04 AM

    Ja ja ja, estaba viendo tus costarriqueñismos y te dejo otro para que lo investigues y fundamentes, sabes que es que lo manden a uno al carajo???
    Este me lo explico doña Chabelita, folclorista que vive en San Rafael de Coronado, ella es autodidacta y se ha dedicado por años a coser trajes típicos folclóricos.
    Resulta que en mi última visita me contó que es el carajo.
    El carajo es la parte superior y mas alta de los barcos desde donde se observa, supongo que fue desde ahí que gritaron Cristobal y sus marineros… TIERRA A LA VISTA!!!
    Entonces que te manden para el carajo, no es tan malo como se supone, nada más te quieren en un lugar bien lejos, bien alto, desde donde te puedes caer!!! UYUYUY!!!
    Espero que te sirva de algo!!! A mi me encantó y esta bien interesante!!!

    • #12 por Dennis Meléndez Howell el 11 abril, 2011 - 3:23 PM

      Esa es una versión posible del origen de la expresión “váyase al carajo”. Algunos sostienen que, en este sentido, la expresión se deriva de la palabra holandesa “kraaienest” que significa: “nido de grajo” y que era el nombre que le daban al puesto del vigía, en el mástil central de una nave. (En español se le llama “cofa” a la canasta en donde se ubica el vigía). Los españoles la tradujeron directamente y acuñaron la expresión: “cuando el grajo vuele abajo, hace frío del carajo”. Sin embargo esta definición es deficiente, pues ya se usaba el “frío del carajo”, antes que el nido del grajo. Grajo es un tipo de cuervo, que en Inglés llaman “rook”.

      Quizás la versión más factible parece ser que proviene del Árabe, “kharaja”, la cual significa salir, Originalmente se decía simplemente como una órden: “Kharaja, caraja o carajo”, como una orden de mal agrado. Luego se extendió como váyase al carajo.

      Sin embargo, posteriormente, en España y Portugal, hacia el año 1400, el término carajo tomó un sentido vulgar, y pasó a ser un nombre malsonante para el miembro viril. Por lo tanto, no se sabe si el “váyase al carajo” es otra forma grosera de decir “váyase a la mierda” o “váyase al diablo”.

      En Portugués, tomó la forma de “caralho, y en Catalán, “carall”, como forma vulgar de pene. En gallego, “carallo”, pero no tiene ningún sentido peyorativo, más bien se usa para expresar algo muy bueno, uso que también se ha traladado a nuestro continente: “¡fue un partido del carajo!”

      De hecho, en Costa Rica se le usó desde tiempos de la colonia con ese significado (pene), por lo que, aún en los años 1950, que recuerde, era tremendamente vulgar decir carajo. Luego, conforme se le desligó esa acepción vulgar, la gente lo usó mucho más libremente, aunque al principio siempre como una palabra malsonante. Luego pasó a ser usado para designar, de mala manera, a cualquier individuo, como forma ligeramente despectiva. Pero tanto se popularizó, que a cualquier niño pequeño se le puede llamar “carajillo”, e incluso a nuestros propios hijos, en un sentido muy familiar e informal. Recuerdo, cuando estudiaba en Buffalo, N.Y., como los compañeros salvadoreños se mostraban muy extrañados y hasta ofendidos, cuando me refería a mis propios hijos como mis carajillos.

  6. #13 por aparicio el 23 febrero, 2012 - 8:35 PM

    Es cuestionable el origen acá planteado, y que sea costarricense, ya que “chunche” la he escuchado en México DF y en la TV de allá, usada con el mismo significado. Sería interesante indagar más al respecto.

    • #14 por Dennis Meléndez Howell el 24 febrero, 2012 - 2:36 PM

      En un par de ocasiones he oído en algunos programas mexicanos el uso de la palabra chunche. Hay una buena probabilidad que la transculturización de este término nos venga de allá, pero no se puede descartar que sea a la inversa, con todo y lo pequeño que es este país. Téngase en cuenta que el uso en ese país es de las últimas dos décadas. En varios países de Centroamérica se le usa por influencia tica y ha llegado hasta Guatemala. No podría descartarse que su influencia se haya extendido también a México.

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