Manual para dummies de cómo ubicarse en San José

Dedicado a Andrés Gamarra, quien ha dicho que “el oficio más difícil del mundo es ser cartero en San José”. El objetivo de este comentario es demostrarle que el asunto es a prueba de bobos.

Teatro NacionalMucho se ha escrito sobre las dificultades que tienen los extranjeros para ubicarse en San José, o en cualquier otra ciudad o pueblo de Costa Rica, por la manera tan particular que tenemos los ticos para dar las direcciones. Muchos se sienten perdidos en ese babel de puntos de referencia, cuadras, metros, varas, manos derechas o izquierdas, casas de alto, perros echados, carros viejos al frente, etc. Sin embargo, eso que parece algo absurdo, tiene una lógica intachable. Lo que pasa es que, para comprender ese sistema, solo es necesario seguir algunos principios básicos y sencillos, que no están escritos en ninguna parte, solo en la mente de los josefinos. Una vez entendido esto, se le iluminará el bombillo y podrá ir a cualquier parte, hasta sin ayuda. Aquí les detallo los fundamentos del sistema.

Principios elementales

En realidad, el sistema costarricense de ubicación no es por GPS, sino por USP, o sea de seguro, “usted se pierde”, pero solo al principio. Basta con tomarlo, como dicen nuestros amigos nicaragüenses, al paso. Es cuestión de aprenderse, de memoria, algunos puntos de referencia, o landmarks, como dicen los gringos y, a partir de entonces, ir a cualquier parte, es como darle un chonetazo a una lora.

Las calles y avenidas están numeradas, ¡esa es la ventaja!

Quien venga a San José se va a encontrar con que, al menos en los cuatro distritos centrales de la capital, las calles y avenidas tienen una numeración muy fácil y lógica: las calles corren de norte a sur, mientras que las avenidas van de esta a oeste, o viceversa, dependiendo de la dirección respectiva del tránsito. Pero para simplificar el asunto y que no haya confusiones, téngase en cuenta que la ciudad se divide en cuatro cuadrantes, marcados por la Avenida Central, también conocida como avenida O,  o avenida Rogelio Fernández Güell, y la calle central, calle O o Calle Alfredo Volio.

Porque, para que nadie se sienta extraño, si no le gustan los números, muchas calles también tienen nombres de personas o lugares (calle 2, Juan Rafael Mora; calle 3, José María Cañas; calle 11, Tomás Guardia; calle 16, Dr. Grillo; calle 17, Clorito Picado; calle 20, Juan Santamaría; calle 23, Ismael Murillo; la calle 42, o calle de las Américas; y las avenidas: la 3 se llama Isabel La Católica; la 5, Mauro Fernández; la 7, Franklin Roosvelt). Escoja usted el sistema que quiera.

Bueno, volvamos al tema de los cuadrantes. Ubiquémonos en la intersección de la calle O con la avenida O. ¿Cómo llegar allí? Sencillo, queda 50 metros al oeste de la Universal. No se puede perder.

Para empezar a ubicarnos encuentre el norte y el este. ¿Cómo saber cuál es el Norte? En dirección al Carmen, está el Norte; en dirección de la Soledad, el este. O si lo prefiere, hacia la esquina de Monumental es el Oeste y hacia la Catedral, el Sur. ¡No hay pierde!

Pues bien, las calles que van paralelas a la Alfredo Volio, hacia el este, tal caso de la calle José María Cañas, se numeran en números impares: 1, 3, 5, 7, etc. Las calles paralelas, pero hacia el oeste, es decir en la dirección de Monumental, como la Juan Rafael Mora, se numeran con números pares. Vuelva a ver hacia el norte. Las avenidas en esa dirección, paralelas a la Fernández Güell, como la Roosvelt, llevan números impares, mientras que, las paralelas en dirección sur, son pares, tal el caso de la San Martín. Perfecto! -lo demás son sumas y restas.

Empecemos a caminar

Solo hay un par de detalles que hay que tener en cuenta. Si escoge ubicarse por los nombres de las calles y avenidas, nadie tiene la menor idea, siquiera, que dichos nombres existen. La única, tal vez, es la San Martín. Así es que mejor no lo intente por ahí. Pruebe con la numeración.

Intente decirle a un taxista que lo lleve a la calle 17 con avenida 21. Probablemente lo volverá a ver con mirada de desconcierto, tirando a furia y, quizás, pensando, para sus adentros. “qué camote se las trae este mae”. A partir de ese momento, dé por entendido que, apaga la maría, y la tarifa que le va a cobrar será por lo menos, tres veces más que lo normal. Claro, cabe la posibilidad de que lo baje de inmediato y le diga que busque vida y vaya a joder con esa vara a otro güicho. Si no lo hace, entendamos que, si le cobra más, no es por razones de deshonestidad, sino simplemente porque el servicio que le va a prestar es mucho más fino. Pero desde luego, prepárese para que le espete la pregunta: “¿por dónde putas es eso?”. Al menos usted debería saber lo elemental, si es cerca de la Dos Pinos, los bomberos de Barrio Luján, la Tabacalera o la cantina La Última.

Estoy tentado a decirle que mejor no malgaste su tiempo aprendiendo para donde van las calles y avenidas, cuáles son las pares y cuáles las impares. Porque entre otras cosas, si logra encontrar rotulitos que le digan en cuál calle o avenida está, dese por suertudo y compre lotería en ese número, porque de seguro la pega. Y tiene su lógica, si nadie usa los números de las calles y avenidas, para que malgastar la plata del erario municipal marcando calles o avenidas.

Conceptos matemáticos básicos

Si su intuición matemática y su ubicación espacial es pobre, tendrá algunas dificultades. Porque de partida hay que aclarar algunos conceptos que son infaltables para la microubicación en la ciudad. No se extrañe que, cuando le den una dirección, indistintamente se la den en la forma de tantos metros al norte o al oeste de tal parte, o en varas. Y es que todavía hay rescoldos de la época en que las distancias cortas se medían en varas. Un rótulo usual que ponían en los autobuses era el mensaje: “sírvase avisar 25 varas antes de su parada”, a la par del consabido “sea culto, tire la basura por la ventana”. Claro eso era en la época en que los autobuses se llamaban camiones, como en México, o cazadoras (por aquello de que andaban cazando pasajeros), y paraban en cualquier lado, siempre y cuando, les avisaran 25 varas antes.

Pero volvamos al tema de los basics. Si usted no es capaz de comprender que, en el tema de las direcciones un metro no necesariamente mide un metro, mejor váyase para otro lado. Un metro puede medir desde 50 centímetros hasta 10 o 15 metros de los de verdad. Y desde luego, para quienes todavía hablan en varas, no se refieren a las varas de 84 centímetros, pues un metro y una vara son equivalentes. De hecho, cuando vino el cambio al sistema métrico decimal, nadie se complicó la vida: lo que antes era cien varas, pasó a ser cien metros.

¿Cómo saber cuánto mide un metro?

Sencillo. Párese en la esquina de la cuadra. Calcule mentalmente cuál es el punto virtual que representa la mitad. Esos son 50 metros. De igual modo, la cuarta parte son 25 metros y las tres cuartas partes, 75 metros. Muy de vez en cuando se usa decir, 10 o 15 metros al este de la pulpería tal, con lo que en realidad se quiere decir que es un poquito más allá de ese punto.

Pero, no siempre el asunto es tan elemental, pues puede depender del lado de la calle en que estemos parados. No es extraño, especialmente, en las zonas fuera del área central, que las cuadras de un lado u otro de la calle, tengan dimensiones distintas. En ese caso hay que aclarar cuál acera se debe tomar como punto de referencia, la de mano derecha o izquierda, y hacia qué dirección se está viendo.

Bueno, y todavía debemos aclarar qué se entiende por una cuadra, pero esta es una confusión frecuente en todas las ciudades. Originalmente, cuadra era una medida de superficie, equivalente a una hectárea, o sea un block de 100 metros por 100 metros Si le dicen que una manzana, es lo mismo. En el viejo sistema español, una manzana era una cuadra de 100 varas por 100 varas. Nadie sabe en qué momento una cuadra o una manzana, dejaron de ser medida de superficie y se convirtieron en medida de longitud. O sea, una cuadra es, simplemente, la distancia entre una calle (o avenida) y la siguiente, independientemente de qué distancia represente: pueden ser 100, 200, 300 metros.

Claro, hay cuadras muy pequeñas, tanto que resulta difícil decir, sin sonrojares, que equivale a 100 metros. En ese caso mejor las llamamos, cuadritas.

Bueno, ya tiene el instrumental básico para defenderse. Todo lo demás es accesorio y lo aprenderá sin dificultad, siempre y cuando tenga buena memoria.

Las pulperías, cantinas y otros puntos de referencia

Como buen pueblo católico, o al menos lo fue, dentro de los principales puntos que hay que aprender para poder ubicarse , es la localización de las distintas iglesias. En el centro es elemental: todos saben adónde quedan la Catedral, el Carmen, la Merced, la Soledad, la Dolorosa, San Bosco, la iglesia de Calle 20 (no se preocupe por el nombre, pocos se acuerdan que se llama la Medalla Milagrosa), Santa Teresita, Fátima, etc. Para buena ubicación, en cada barrio hay una o varias iglesias. Si no sabe adónde queda, mi mamá usaba aconsejarnos que simplemente le preguntáramos al “policía de la esquina”. El único problema es que, probablemente, será más fácil recorrer todas las calles para encontrar la iglesia, que encontrar un policía. Desde luego que ahora hay un tecnicismo adicional, y es que aclarar si se trata de la iglesia católica o alguna otra de las miríadas de iglesias de otras sectas y religiones, que han brotado como abejones en mayo.

Pero desde luego, dentro de los landmarks favoritos están los cementerios, las escuelas, los colegios, las estaciones de bomberos, las de gasolina, los tanques de Acueductos, los edificios del ICE, del INS, de los bancos, etc. Bueno, en eso sí, nadie nos puede criticar porque en toda parte es igual.

Pero fundamental, es conocer el nombre de las principales pulperías, cantinas y otros negocios de cada zona. De primero, averigüe en San José adonde queda el Bar Limón, La Viña Bar; el Kamakiri, la Soda Palace (que ahora es un McDonalds), el Balcón de Europa, La Giralda, La Martinica, La Puerta del Sol, el Bar Vasconia, Chelles y la Tienda La Gloria. En Barrio México, si no sabe adónde queda, o quedaban, el México, el Castro´s, el Amazonas, el Bohío o el Pecos Bill, ni se aventure por esos lados. En la zona de San Pedro, debe ubicar primero, El Mall San Pedro, Muñoz y Nane, (que ahora es Supermercado), Le Chandelier y la pizzería Il Pomodoro. En la zona de la Estación del Pacífico y Paso Ancho: la Carit (que ya no se llama así), la Garantía (que ahora es una estación de autobuses), La Última Copa o la Orotinense (por donde quedaba Radio Atenea). En Barrio Luján, el American Bar o la cantina La Última. En Mata Redonda, la Soda Tapia, el Chico Soto y el otro American Bar, el original, frente al Cementerio. En Moravia, Los Parales, Indica, o el Bar Pingo. En Sabana oeste, se pierde si no sabe adonde queda el Chicote o adónde era Rancho Luna. En Escazú hay que conocer Lamm´s y Los Anonos.

También debe conocer al dedillo la casa de Oscar Arias, la de Matute Gómez, la de Pepe Figueres, la de Pujol, la de Halley Guardia, la de Alberto Esquivel y la casa de Justiniani (no, no es la actual casa en donde quedaba TACA, frente a la Nissan, en la Sabana, ¡esa es la nueva!, sino 50 metros al sur de ese lugar).

Con las cuestas a cuestas

Las cuestas son punto de referencia, obligados. La más importante es la cuesta, y sobre todo, el pie de cuesta de Moras. Pero igualmente hay que conocer la cuesta de Nuñez, la cuesta de la Pólvora, la cuesta de la Pozuelo, la cuesta de la Traube, la cuesta de Cinco Esquinas y la cuesta de Barrio México. Y clasificaría por acá, el Bajo de los Ledezma y la cuesta de Hatillo.

Otras calles con nombres

Para que se vea que no todo es caos, hay otras calles en los alrededores de San José que son conocidas por sus nombre, como el Paseo Colón, en el centro; la Calle Morenos, en Sabana Sur; la Calle de los Negritos, en Barrio Escalante; la Calle Tres, en San Sebastián (ojo no hay calles 1, 2, 4, etc., en ese sector); el Paso de la Vaca (que de calle, se convirtió en barrio); el Paseo de las Damas, entre el parque Nacional y el Morazán; el Paseo de los Estudiantes, del parque España a Placevíquez; la Calle del Pacífico y la más interesante, la calle de los locos, en San Francisco de Dos Ríos (por aquello de los moteles). Eso sí, tenga en cuenta que Calle Blancos no es una calle, es un barrio.

Para graduarse

Si ya se ha memorizado todos los puntos de referencia anteriores, tiene otra interesante tarea por delante: localizar adonde quedaban una serie de puntos fundamentales, que desde luego, ya no existen, y ni siquiera hay una placa conmemorativa de ellos. Dentro de esos están el obelisco en el Paseo Colón, (que es distinto a la Cantina el Obelisco que existe actualmente por los alrededores); la esquina de Monumental, la Cantina La Cañada (que no es el restaurante chino que se llama así que queda en la avenida 2); la Botica Solera, en el Paso de la Vaca; la Botica Astorga, 100 metros al sur de La Orquídea; el higuerón de San Pedro (bueno, al menos está el espacio en que existió y que fue derribado por un rayo); la pulpería La Luz; el Bar Imperial, la Tom Boy, el Boliche San Martín, El Cometa; la Cantina El Dólar (camino a Cinco Esquinas); la Cervecería Ortega (frente al parque de La Merced); la Traube (en el puente del Torres, camino a Tibás), la Gambrinus (por el antiguo Gallito cerca del Mercado Central), la Farmacia Iris, la Leda; la Coca Cola (por el Hospital San Juan de Dios); La Peni (hoy Museo del Niño); Rancho Luna (Sabana Oeste); La Garantía (carretera a Paso Ancho), el Sesteo (frente al Parque Central); donde mataron a Joaquín Tinoco (frente a La Marinita, por el Bar Limón); Garrido Llobera (en la Uruca); la Sodita Madrigal (en Desamparados); La Soda Villalobos (en la Uruca), El Jorón (en la Y Griega); El Caballo Blanco (en Moravia).

Y la prueba de fuego, los extintos cines del centro: Rex, Metropolitan, Moderno, Roxi, Center City; Reforma, Capitolio, Capri, California, Adela, Líbano, Coliseo, Colón, Aranjuez, Zaida, Ideal, Lux, Cinema Mendoza; y en los cantones vecinos, el Río en Tibás, el Rena en Desamparados, el Caribe en Zapote, el Reina en Guadalupe, Pavas en Pavas, el Salas en Curridabat y muchos otros más. Y no faltará quien dé una dirección “allá por el Callejón de la Puñalada”, en Barrio Iglesias Flores, cerca de la Peni.

¡Felicidades!

En el momento en que se aprenda todo lo anterior, ya no tendrá mayores problemas para ubicarse en San José y estará listo para ser cartero. Porque de allí en adelante, todo lo demás son metros más o menos, nuevas pulperías y cantinas y sobre todo, tener la suerte de encontrar algún policía en la esquina.

¡Ven qué fácil!

NOTA FINAL:

Si alguien tiene algún reclamo, les dejo la dirección de mi casa para que me busquen: 75 metros al noroeste (primero 50 al norte y, después, 25 al oeste, porque es una especie de rotonda), de la entrada principal del antiguo Colegio Lincoln, Moravia, casa verde, de dos pisos, a mano izquierda. Nota se debe tener cuidado de no entrar por esa calle, porque está cerrada. Hay que bajar 100 metros al oeste, hasta la calle que está 10 metros antes del semáforo, a mano derecha, y de allí subir unos 250 metros, fijándose siempre en las casas a mano derecha. Eso sí, no me van a encontrar ahí, porque vivo en Bogotá. Y por cierto, ya la casa cambió de color, ahora es entre rosado y beige tirando a perro corriendo.

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  1. #1 por andres gamarra el 13 agosto, 2009 - 4:24 PM

    Dr Melendez,
    Ojo, no es el “peor” oficio sino el mas “dificil”,y usted lo ha demostrado con su excelente articulo.

    • #2 por dmelende el 14 agosto, 2009 - 3:30 AM

      Listo Dr. Gamarra. Ya està cambiado

  2. #3 por RAFAEL VIQUEZ el 13 agosto, 2009 - 11:26 PM

    Buenísimo Dennis, te recuerdo que si alguien va por la Agonía de Alajuela, especifique bien al taxista porque si no lo llevará al Estadio Saprissa. Saludos.

    • #4 por dmelende el 14 agosto, 2009 - 3:31 AM

      Buen chiste, para subir la moral en momentos tan álgidos

  3. #5 por Mario Esquivel Fournier el 14 agosto, 2009 - 2:30 AM

    Ja ja ja está buenisimo Dennis! Te felicito. Ahora ya no tendran problema alguno los turistas ja ja ja

  4. #6 por Mario Esquivel B. el 14 agosto, 2009 - 3:26 AM

    Considero muy bueno este arículo y lo feliicito, debido a mis copiosos años recordé la mayoría de

    de las pulperías, iglesias, bares, edificios, boticas, etc, etc, que servían para orientar a la gente,

    deseo agregar un granito de arena con el nombre de un sitio muy importante para darlo como

    referencia y es la Botica Astorga, en el Paseo de los Estudiantes, 100 varas al Sur de La Orquídea,

    también aclarar que a Pelico Tinoco lo mataron frente a La Marinita que quedaba una cuadra al

    Este de la Pulpería Limón que después fué convertido en cantina.-

  5. #7 por Patricia Bravo el 20 agosto, 2009 - 8:12 PM

    Hola don Dennis:

    Excelente artículo me reí mucho. Parecieran absurdas estas referencias en el mundo tan globalizado, pero ciertamente así somos.

    Saludos;

    pba

    • #8 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:59 PM

      Y, comparado con algunas ciudades como Santiago, Lima o Buenos Aires, en que las calles llevan el nombre de personajes, me parece menos absurdo nuestro sistema,

      Saludos,

      Dennis

  6. #9 por Heidi Strunz el 27 agosto, 2009 - 3:24 PM

    Hola Dennis:

    Está buenísimo, Rodolfo siempre me reenvía tus e-mails, te felicito.
    Un abrazo para vós y Ana Cecilia.

    Heidi

  7. #11 por Humberto Montoya el 30 agosto, 2009 - 7:23 PM

    Mi estimado Dennis:
    Tu articulo es toda una enciclopedia para orientarse ( o darse por perdido ) en nuestras intrínsicas ciudades. Que bueno es recordar, que hasta en esto creo, somos únicos. Los mayores reclamos que me han hecho los amigos turistas son las direcciones de”los antiguos sitios”que ya no existen . Felicitaciones.

    • #12 por Dennis Meléndez el 7 septiembre, 2009 - 9:57 PM

      Creo que esa es la opinión general de todo el que llega a San José, pero el máximo ridículo lo hacemos con nuestros hijos, que no tienen ni la menor idea de adónde queda la casa de Matute Gómez, el higuerón, el obelisco, etc.

      Saludos,

      Dennis

  8. #13 por Guiselle Bolaños el 24 septiembre, 2009 - 10:01 PM

    Excelente Dennis, es todo un lujo realizar estas lecturas. Seguí con otros temas, que te resultarán artículos igual de buenos.

  9. #14 por Ana Isabel Herrera Sotillo el 4 mayo, 2010 - 9:51 PM

    Deseaba aclarar que no fue Pelico Tinoco al que mataron en la acera de un negocio que quedaba frente a La Marinita, sino a su hermano Joaquín Tinoco. Pelico Tinoco falleció en la pobreza, en París, Francia.

    • #15 por Dennis Meléndez el 15 mayo, 2010 - 3:15 AM

      Muchas gracias, Ana Isabel. Tienes toda la razón. Ya he hecho la corrección.

  10. #16 por Monica el 20 septiembre, 2010 - 12:18 AM

    Hola don Dennis:
    Para agregar a tu amplia lista de lugares y a la vez dando un ejemplo de que damos direcciones tomando como punto de referencia edificios que ya no existen, está la antigua Torre Mercedez en el Pase Colón, que ahora es un Scotiabank. Sin embargo se le continúa llamando de esa forma.

    Saludos.

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