Costarriqueñismos obscenos y tabús

 Dennis Meléndez Howell
Versión: 1 de enero de 2011

Agradezco a Rodrigo Matarrita y a Eduardo Guevara Chavarría por su colaboración en el aporte de muchos de los términos aquí incluidos.

Al término de la dictadura del Generalísimo Franco, en España, siguió un período que fue denominado, por los propios españoles, como la época del “destape”. Los españoles sintieron que se habían liberado de las cadenas, no solo políticas sino de todo tipo.

Bien es conocida la estrecha relación que hubo entre el gobierno franquista y la Iglesia Católica, lo cual traía aparejado un nivel de censura moral que, sin ser tan estricta como la de época victoriana en Inglaterra, no era permisiva en cuanto a sexo, morbo, forma de vestir (especialmente de las mujeres), cine, arte, literatura. La publicación de desnudos era estrictamente limitada y casi secreta.

Uno de los aspectos en que debían ser muy cuidadosos los españoles era en el uso del lenguaje. Por eso, cuando se acabó la censura, se produjo una sobrerreacción liberal, que incluyó no sólo la libertad sexual y, literalmente, el destape del cuerpo, sino también el del lenguaje. Los españoles tomaron la decisión de llamar a las cosas por su nombre, públicamente, sin sonrojarse, y nada de buscar figuras eufemísticas. El culo pasó a ser el culo, así como retomaron su nombre el coño, las tetas, la verga, los güevos, la mierda, los pedos, joder, etc.

Guardando proporciones, en Costa Rica sucedió algo similar, aunque con bastantes años de diferencia. Durante los 1950, palabras como carajo (expresión de enojo, cuya acepción original hacía referencia al pene), joder (molestar, no como en España que significa coger), maje (que significaba tonto o bobo, pero que se tenía como la expresión máxima del pachuquismo), eran mal vistas. En los 1960, todavía había que tener mucho cuidado en el uso del lenguaje y, aunque las “malas palabras”,  las “groserías”  y sobre todo las “vulgaridades” (por definición, los términos sexuales) eran muy utilizadas, pero se usaban secretamente en grupos cerrados (jóvenes, amigos muy cercanos), en lugares de mala reputación (cantinas, billares, mercados, prostíbulos, estadios de fútbol, etc.), y los términos sexuales eran estrictamente tabú (aunque de manejo muy libre en los mismos grupos). Ese lenguaje profano solo era de gente maleducada y de pachucos.

Jueputa (Hijo de puta), tan malsonante como es para muchas sociedades, ha adquirido en Costa Rica certificado de ciudadanía, y hoy, se le oye sin pudor a todo nivel social, incluso entre las damas (parte de la liberación femenina), aunque desde luego, las de mayor edad aún conservan el trauma represivo de antaño. Es infaltable cuando nos damos un majonazo, nos llevamos un susto, le meten un gol a nuestro equipo, nos llevamos una alegría, un disgusto, saludamos un amigo, nos jalamos una torta, nos olvidamos de algo, tenemos un golpe de suerte, expresamos admiración por una persona o, simplemente, nos sentimos orgullosos de cualquier cosa que hayamos hecho.

 Güevón (no huevon como se intenta ponerlo para que, supuestamente, sea ortográficamente correcto), se le usa para todo, desde insulto hasta saludo, principalmente entre los jóvenes. Claro que, al igual que para los chilenos, cada vez se abrevia más y ha ido terminando en “guón” o “güéon” (con la e muy elipsada). Oír en estos tiempos a los jóvenes llamarse entre ellos, abiertamente, “carepicha” es lo normal, incluso entre las niñas. Mencionar la palabra verga (y sus derivaciones: Vergón, vergazo,verguiar) no produce ningún sonrojo.

Poco a poco, esos tabús se han ido rompiendo, diríamos que, con mucho más rapidez que en otros países latinoamericanos y, especialmente, centroamericanos. De hecho, en el área, los costarricenses somos reconocidos como “mal hablados”. Cuando algún cómico centroamericano, como Velorio, quiere burlarse de los ticos e imita nuestro acento, lo primero que hace es recargar sus diálogos de palabras gruesas, especialmente el “jueputa”, que debe reconocerse, es pan nuestro de cada día.

Eso sí, a diferencia del caso español, si bien el destape tico ha llegado a casi todos los aspectos humanos, los desnudos, las modelos, la libertad sexual, el alcohol, y hasta, en muchos casos, las drogas, aún se mantiene un falso pudor a nivel de prensa. El uso de palabras tabús en los medios sigue siendo mal visto, y usualmente, cuando se escapa alguna palabra malsonante en la televisión o la radio, es corriente que se le censure. Pareciera como que, en este sentido, los medios se han quedado retrasados con respecto a la sociedad.

A continuación se incluye un listado, en orden alfabético, de las principales palabras tabús u obscenas relacionadas con el sexo y los órganos sexuales. Se ha preferido separarlas del listado de costarriqueñismos, pues algunas personas, a quienes dicho destape aún incomoda, han dejado constancia de su protesta, pues les parecen grotescas.

A.

Andar con el tijo: exp. Andar con la regla”. Véase bandera roja.

Aplancharse: prnl. Cogerse, tener una relación sexual. “Marcos se aplanchó a Olga y ahora ella está embarazada.”

Arrecho: adj. Excitación sexual (acepción castiza y muy generalizada en América).

B.

Bajar al pozo: exp. Tener sexo oral un hombre hacia una mujer.

Banano: m. Pene. Se asimila la forma del pene con la de esta fruta.

Bandera roja: f. Menstruación, regla. “Dejala tranquila y no te metás con ella, porque anda con bandera roja.”

Bola: f. Testículo. De uso generalizado en todos los países de habla hispana. Principalmente se usa en plural, bolas.

Bollo: m. Pene. Simplemente por su similaridad.

Borrego: m. Teta prominente. “Deje de echarle números a esos borregos porque tienen dueño.” Casi solo se le usa en plural, borregos.

Breña: f. Pelos púbicos. “¡Tengo una picazón de breña que no es jugando!”

C.

Cabada: f. Expresión vulgar para referirse al semen. El DRAE registra la palabra “cabadura” como propia de E. Sal, y Nic., con el mismo significado y como apócope de acabadura, que significa lo mismo en esos países. (En C. Ric., está prácticamente en desuso).

Cacho envuelto: exp. Hombre que no ha tenido relaciones sexuales, bajo el supuesto de que, la primera relación sexual implica el rompimiento del frenillo del prepucio.

Cacho: m. Pene.

Camiseta: f. Condón o preservativo. ¨Póngase camiseta, mijo, pa que no vaya a dejar panzona a su novia”

Campanazo: m. Alusión humorística a la erección del miembro viril. Origen: Un viejo chiste de un cura a quién una muchacha, viendo sus actitudes sexuales y su evidente estado de erección le dijo: “Padrecito, si esa sotana fuera de bronce, usted andaría de campanazo en campanazo.”

Candelero: m. Juego de adolescentes varones, de la época en que todavía existían las pozas en los ríos capitalinos. Como era usual, los muchachos acostumbraban bañarse desnudos. El juego consistía en lograr flotar boca arriba, con el cuerpo semihundido, dejando de fuera, únicamente, el pene.

Capucha: f. Prepucio. Porción de piel que cubre el glande en un incircuncidado.

Carraco: m. Expresión despectiva para referirse a un homosexual y principalmente a un amanerado. Origen: Alude a la forma en que caminan los carracos. Carraco es un tipo de pato o ánade, y se generaliza a todos los patos.

Carrucha: f. Órgano sexual masculino (pene y testículos).

Chanchitos: m. Nalgas pequeñas pero prominentes, especialmente de una mujer atractiva. Se les llama así por su parecido con los cachetes de un cerdo.

Chasquearse: prnl. Masturbarse el hombre o la mujer Quizás tenga origen onomatopéyico, como chasquear, emitir ruido con la boca o con los dedos.

Chasqueón: adj. U.t.c.s. Hombre que se masturba frecuentemente.

Chilindrín: m. Eufemismo para el genital masculino, especialmente para insinuar a un varón que lo tiene muy pequeño, o bien para referirse eufemísticamente al pene de un niño.

Coger: intr. (Reg. DRAE Am.) Realizar el acto sexual. Esta acepción es muy difundida en toda la América española, en algunos países con mayor énfasis y tabú que en otros. En C. Ric., hay que tener cuidado con el contexto en que se use este verbo pues, aunque sea totalmente castizo, fácilmente se interpreta con doble sentido. En Arg., casi se ha especializado por completo como sinónimo de coito. En Col., aunque menos severo, progresivamente ha adquirido mucho más tabú. Un chiste habla de un pastuso que pregunta a un bogotano: ¿Por dónde cojo el bus de Pasto? El bogotano, mucho más malicioso le contesta: – Pues no estoy seguro, pero puede intentarlo por el exosto (escape o mufla).

Copito (s): m. Nombre vulgar que se da a los testículos o verijas del hombre.

Culazo: m. Mujer de cuerpo bien desarrollado y proporcionado, y de gran atractivo sexual.

Culear, culiar: intr. trans.3. (DRAE Arg., Chil. y Col., pero es de muy antiguo uso en C. Ric. y en todo el continente). Realizar el coito.

Culeco: adj. U.t.c.s. Aunque estrictamente se refiere a un afeminado, en algunas regiones del país tiene la connotación directa de homosexual.

Culiolo: (Reg. C.G.) Homosexual sodomita. Generalmente se utiliza para insultar a alguien. “¿Qué le pasa, culiolo?” Origen: Del azteca, cuiloni con ese preciso significado y no, como se le entiende frecuentemente, derivado de culo, aunque la asociación con este hizo que derivara en culiolo.

Culito: m. Mujer bonita o sexualmente muy atractiva, lo cual es el mismo significado que tiene en Méx., y en varios países de A. Cen.

Culo: m. Culazo, culito: Mujer muy bonita y de gran atractivo sexual.

Cusuco: m. En algunas regiones del país se llama así al órgano sexual femenino.

D.

Desnucasapos, esnuecasapos: f. Pene muy grande. Desnucar es romper el cuello de una persona o animal. A la vagina se le llama “sapo.”

E.

Embollar: intr.En sentido figurado, “meter el bollo”, dejar que se lo cojan, que abusen de uno. “El carajo ese resultó maricón y me quería embollar.”

Encularse: tr. Enamorarse perdidamente.

Enverdurar: intr. Literalmente, penetración sexual con vegetales  (verduras, como el pepino). Sin embargo se usa para indicar la penetración del pene en la vagina.

Enverdurarse: prnl. Masturbarse, la mujer o el homosexual, con o sin vegetales como el pepino.

Esnucasapos: f. Pene. Ver Desnucasapos.

Estar como el burro: exp. Estar excitado, en estado de erección.

F.

Flauta: f. Pene. Principalmente en la expresión: tocar flauta.

G.

Garnocho: m. En el campo se llama así a la postura en la intimidad cuando la mujer, acostada, aprieta con sus pies y empuja hacia sí a su compañero, impidiéndole zafarse con facilidad.

Garrotera: f. Erección persistente del miembro viril.

Gorro: m. Glande. Parte superior o cabeza del pene.

Guaba; f. Pene, miembro viril. Origen: Por su forma lejanamente parecida a la fruta leguminosa de tamaño grande, alargada y curveada. Por la similitud de su forma, se le llama así al pene.

Güevo: m. Testículo. Es la palabra con connotación sexual que tiene mayores significados, tantos que ha dejado de ser un tabú linguístico. Un viejo chiste dice: “huevo se escribe con H, pero generalmente, se escribe con G”.

Güila: f. En ciertas regiones del país es otra forma de denominar al pene. En Méx., es una forma vulgar de denominar a las prostitutas.

Guineo: m. 1. Como nombre de cualquier fruta de forma fálica, también es una manera de denominar al pene. // 2. Homosexual, como una forma extendida de plátano, por ser ambas frutas de la misma familia. Como a los homosexuales se les llama plátanos, una forma más disimulada de hacerlo es llamarlos guineos.

Hacer gárgaras de arete: exp. Apasionados besos o estimulación oral en las orejas de parte del varón a la mujer, con fines de excitarla.

J.

Jareta: f. Órgano sexual masculino. Origen: la jareta es el lugar en donde se ubica la cremallera (zipper) del pantalón. Por la posición en que está, se generaliza el término al órgano sexual. “Carlos es un vicioso, tuvo mucha plata pero toda se la pasó por la jareta.”

Jaretazo: m. Especialmente en la expresión “pegarse un jaretazo”. Se dice de la situación en que un tipo de poco atractivo físico conquista a una mujer muy bella. También se le usa en el sentido de dejar embarazada a una mujer adinerada, con el objeto de casarse con ella y beneficiarse de su mejor posición económica.

Jupepollo: f. Glande o pene. Un saludo corriente entre amigos es “¿Qué mae, toda la jupepollo?” Un chiste, de la época en que Juan Pablo II visitó C. Ric., cuando el lema del recibimiento era “tutus tus”, dice que un pachuco se le acercó y le dijo: “quionda, poteiro (potato), tutus testa pío pío”. El arzobispo de San José se lo tradujo como: “quibo Papa, ¿toda la jupepollo?”

Leche: f. Semen.

Lechemípalo: f. Semen. Contracción de leche de mi palo.

Llenar el tanque: exp. Embarazar un hombre a una mujer.

M.

Macisí: m. Playo, homosexual. No tengo ninguna indicación del origen de este término.

Majar: intr. Aparte de su uso castizo como machacar o golpear, en C. Ric., tiene, en algunos círculos, una connotación sexual, como sinónimo de hacer el coito, quizás por su equivalencia con pisar, que en el lenguaje sexual tiene ese significado, castizo, si se refiere a animales.

Malacrianza: f. Algo obsceno, especialmente si se refiere a cuestiones sexuales. De hecho, al pene a veces se le dice “la malacrianza.”

Maleta: f. Genitales del varón. En los años sesenta se derivó de esta palabra la expresión “va pa´l puerto”, para referirse a un hombre que dejaba entrever unos genitales prominentes, haciendo alusión a la maleta que llevaba.

Maletón: m. Genitales prominentes del varón o de la mujer.

Margarito: m. Hombre afeminado u homosexual.

Mariquiar: intr. Actividad del homosexual cuando está en busca de ligar compañeros sexuales.

Masear, masiar: intr. Hacer toques considerados socialmente indecentes a una mujer, con su consentimiento. Proviene del acto de amasar la masa (del maíz), la cual hay que sobarla repetidamente con las manos para que se vuelva pastosa. “Vieras qué maseada le dí a esa chavala.”

Mico: m. (Reg. DRAE C. Ric., E. Sal., Gua. Y Nic.) Nombre vulgar con que se designa el órgano sexual femenino. Origen: Al órgano sexual femenino con vello púbico, se le asocia con la imagen de un mono, por lo peludo. En otras épocas era un término excesivamente grosero. Hoy se le usa con mayor soltura aunque aún mantiene parte de su tabú.

Miñingo: m. f. Vulva o vagina. Término más coloquial y menos fuerte que mico, pepa, panocho, etc. Origen: metaplasmo de mico.

Mmcita: exp. Mamacita, mujer sexualmente muy atractiva, muy rica. También se usa mmcita mami. Por derivación, mmzota mami; mcito papi.

Mojar la sardina: exp. Tener relaciones sexuales el hombre.

Mono: m. Órgano sexual femenino. Véase mico.

Motete: Órgano sexual masculino, especialmente cuando es muy notorio a través de la ropa. Por su parecido con un motete, es decir un puño de ropa.

Muerdealmohadas: m. Homosexual que es penetrado. Soplanucas es su contraparte. Ambos términos son grotescamente descriptivos de las posiciones que representan durante el coito.

Mulón: m. Culazo. Mujer de cuerpo muy bien desarrollado.

Nalguitas: adj. U.t.c.s. Afeminado u homosexual.

P.

Pájaro: m. 1. (Reg. DRAE C. Ric., y Cub.) Homosexual, playo, gay, yigüirro. Origen: Como no es fácil distinguir el sexo de las aves, especialmente los pájaros, los campesinos tenían la idea de que a éstos les resultaba indiferente tener sexo con cualquier género de su especie. // 2. Como en casi todos los países de habla española, también es una forma de referirse al pene.

Pajarraco: m. Pájaro, homosexual. Mucho más fuerte y despectivo que pájaro.

Palito: m. Polvito, acto sexual. “¿Qué tal si nos echamos un palito?”

Paloma: f. (Reg. DRAE, A. Cen. y Ven., sin embargo es de uso generalizado en los países hispanos) Pájaro, órgano sexual masculino (pene y testículos).

Panocho: m. Expresión vulgar con que se designa a la vulva o vagina. Hace alusión al parecido con una empanada, y a ésta, el pueblo la llama panocha. Según DRAE, en Cub., se le dice “panocha” a la vulva.

Pararse: tr. Ponerse en erección.

Pegado, Pegao: adj. Persona que ha contraído una enfermedad venérea o ETS.

Pepa: f. Órgano sexual femenino. Origen: Pepa es la semilla del chayote o del tacaco. Cuando el chayote empieza a germinar, empieza a sobresalir la pepa por el extremo opuesto al pedúnculo, y el chayote adquiere una forma con cierta similitud con los genitales de una mujer.

Pepiarse, pepiado: intr. Enculado, dícese de la persona que está profundamente enamorado. Originalmente se aplicaba solo a los hombres (por provenir de pepa, que es el órgano sexual femenino), pero luego se generalizó a cualquier sexo.

Pepino: m. Órgano sexual femenino; mico o vagina. Es un término derivado de pepa, con connotación ligeramente menos vulgar que este (eufemismo).

Picha: f. Órgano sexual masculino. Quizás, el término más grosero para referirse al pene. Sin embargo, contrario a otros términos que serían menos avergonzantes, DRAE lo reporta como palabra castiza. Origen: Se deriva de la hembra del piche. Como al conjunto del pene y testículos se le llama coloquialmente pájaro, puede haberse asimilado el nombre de la hembra de este pájaro, o sea la picha. En el mismo sentido, hay quienes argumentan que corresponde directamente a picha, que es el nombre de origen nahua que se da en Méx., al zanate.

Pinga: f. (Reg.DRAE; A. Cen., Cub., Ecu., Per. y Ven.) Nombre vulgar para el pene, un poco menos grosero que picha.

Piojillo: m. Pediculosis púbica. Parásitos miniatura (Phthirus pubis), que se contagian a través de la relación sexual y se instalan en el vello púbico.

Pisar: intr. Tener relaciones sexuales. DRAE lo registra como término castizo solo para los animales, especialmente las aves.

Platanazo: m. Homosexual indiscutible, con actitudes muy afeminadas. Extensión de plátano.

Plátano: m. 1. Pene. Por su parecido con esta fruta, una variedad de platanáceas, que necesita ser cocinada para comerse (curraré o hartón, dominico). No se entiende como plátano ni al banano ni al guineo. Desde ese punto de vista, es un poco presuntuoso o exagerado referirse al pene como plátano. // 2. Homosexual, playo. Se le usa como expresión ligeramente menos grosera que playo y, probablemente, su origen proviene de la sílaba inicial de esta otra palabra.

Playo: m. Homosexual, dicho solo para el masculino. El término se origina del adjetivo (tampoco reconocido por DRAE), playo, en el sentido de liso, sin protuberancias. Hace alusión a que al homosexual le faltan güevos o el órgano masculino completo. He escuchado la versión de que este término podría tener origen en la palabra plagio (copia no autorizada), en el sentido de que el homosexual intenta copiar a una mujer. Pero esta explicación es menos creíble.

Polla: f. Paloma. Nombre vulgar para referirse los genitales masculinos (pene y testículos juntos).

Polvito: m. Polvo, coito.

Polvo: m. Coito o acto sexual. La gente le atribuye un origen bíblico, a partir de la sentencia: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Al decir “polvo eres”, se indica que las personas provienen del polvo, por lo que se le interpreta, jocosa e irrespetuosamente, como que proviene del acto sexual.

Polvorete: m. Polvo, coito o acto sexual.

Ponerse la máscara: exp. Sexo oral del hombre hacia la mujer. Origen: Hace alusión a la máscara que usan los soldadores.

Putear: intr. 1. Putañear, tener relaciones con prostitutas. //2. Actividad de la prostituta.

Putero: m. (Reg. DRAE) Prostíbulo o burdel. Lugar donde se reúnen las putas para ofrecer sus servicios.

Q.

Quesillo: m. Esmegma (secreción sólida blancuzca de las glándulas prepuciales) que se forma en los órganos sexuales, como resultado de enfermedad o falta de aseo.

R.

Raja: f. Apertura de la vagina. Un viejo chiste habla de una mujer que estaba cortando leña (o sea, rajando leña), pasa un tipo y le pregunta, con doble sentido: “qué mamita, ¿le rajo la leña?, a lo que ésta contesta: “No, mamá me la raja”…La expresión: “rajar la leña, en mal sentido, significa abrir las piernas a la fuerza.”

Rejo: m. Pene. Por la forma fálica que tiene el rejo o tajona para golpear a los caballos.

Repellar: tr. 1. Hacer toques indecentes a una mujer, especialmente recargando las partes pudendas contra el cuerpo de ella. “El bus venía repleto, y un tipo me repelló toda.” // 2. Cogerse, hacer el acto sexual un hombre a una mujer. “Qué va, esa mujer es una arrastrada, le encanta que se la repellen.”

Rica: Adj. U.t.c.s Aunque se le usa en sentido castizo, usualmente y dependiendo de la situación, es una expresión grosera para referirse a una mujer con muchos atractivos sexuales. Dentro del argot sexual masculino, para uso entre hombres, tiene una connotación de admiración sexual hacia la mujer. Recientemente, las mujeres usan el equivalente masculino (rico), pero es menos usual. Su uso en este sentido se ha universalizado a tal extremo, que muchas personas prefieren eludir su uso castizo.

Ruler: f. Menstruación. “No le hagás caso. Está inaguantable porque anda con la ruler. Origen: anglicismo, traducción directa de regla.

S.

Sapo: m. Nombre malsonante para designar a la vulva o vagina, especialmente cuando es prominente. “Esa mujer tiene el sapo tan grande que más bien parecen dos sapos abrazados.”

Sardina: f. Palabra poco usual de referirse al pene, especialmente si es pequeño. Es más común en la expresión “mojar la sardina”

Sobar, sobársela: exp. Masturbarse el hombre.

Sobón: m. Hombre que se masturba (se la soba) frecuentemente. Ver chasquearse.

Soplanucas: m. Homosexual que hace la penetración. A quien la recibe se le conoce como muerdealmohadas.

T.

Tajona: f. Pene. Por su parecido al látigo que se usa para guiar a los caballos.

Templar, templarse, templado: int., prnl Ponerse en erección el miembro viril.

Terencias: f. Eufemismo por tetas.

Ternerito: m. Dícese de la habilidad que tienen algunas mujeres de contraer la vagina durante el acto sexual (a modo del ternero cuando mama).

Tijo: m. En algunas regiones regla, menstruación.

Tocar flauta: exp. Felatio. Sexo oral en el pene del hombre.

Tolas: f. Ambos testículos. No se usa en singular. Pero en algunas regiones significa tetas, senos de mujer, de allí la expresión. “Un par de tolas jalan más que una yunta de bueyes…”; “¡Bah!, ¡a mí, que esa toluda me diga algo…!”

Toronjuda: adj. Tetona, mujer de pechos muy prominentes, como si fueran toronjas.

Tortillera: f. Lesbiana. Hace alusión al hecho de que las tortillas se hacían palmeadas, en el sentido de que las lesbianas logran su placer sexual con sus manos. En Per., torta es el acto sexual entre dos lesbianas.

Tres y dos: exp. Tener relaciones con prostitutas baratas. Origen: en las proximidades del Mercado Borbón en San José, se ubicaban prostitutas callejeras que atendían a los vendedores de frutas y verduras. Cuando algún cliente les preguntaba cuánto cobraban contestaban: tres y dos, tres para ellas y dos para el pago del cuarto.

Turra: f. Mujer de mala vida, zorra, prostituta. Palabra derivada del Chibcha Huetar.

V.

Verijas: f. (Reg. C.G.) Aunque verija es una palabra perfectamente castiza (DRAE lo reporta como “región de las partes pudendas”, variante de vedija), en C. Ric., se ha especializado, en plural, como sinónimo solamente de testículos.

Virgo, virguito o virguillo: m. 1. Muchacha joven que todavía es virgen. // 2. Por extensión, órgano sexual femenino.

Virolas: f. Tetas de mujer.

Virote: m. Pene muy grande. Alude al virote del banano.

Volar clavo, rejo o tajona: exp. Tener relaciones sexuales.

W.

Wantán: m. Forma despectiva de llamar a la vagina, por su parecido con el bocadillo de la cocina china.

Y.

Yico, yico: exp. Acto sexual.

Yigüirro: m. Homosexual, como pájaro. El yigüirro es el ave nacional de C. Ric.

 

Abreviaturas usadas en este listado:

adj.: Adjetivo.

exp.: Expresión idiomática. Incluye las interjecciones así como todo tipo de locuciones, incluyendo verbales, sustantivas, adjetivas, adverbiales, etc.

f.: Sustantivo femenino.

intr.: Verbo intransitivo.

m.: Sustantivo masculino.

Reg. DRAE.: Término aceptado e incluido en el Diccionario de la Real Academia Española, como costarriqueñismo. Si se agregan abreviaturas de países, se refiere a regionalismos propios de esos países.

tr.: Verbo transitivo.

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  1. #1 por Alberto Meléndez Dobles el 31 marzo, 2011 - 9:46 AM

    Cacho envuelto es hombre sin circuncidar
    Tennis: tetas

    • #2 por Dennis Meléndez Howell el 31 marzo, 2011 - 6:58 PM

      Lo de cacho envuelto sí lo había oído. De hecho era muy usual en los años 50 a 70. La acepción de tennis no la había escuchado. Muchas gracias por tu comentario y tu aporte.

  2. #3 por LUIS FERNANDO el 17 septiembre, 2011 - 1:26 PM

    Mojar la sardina: dejar la vagina llena de semen… Sardina: vagina, pues algunas huelen (y tienen sabor)a sardina…Soy tico y sé lo que digo.

    • #4 por Dennis Meléndez Howell el 17 septiembre, 2011 - 7:54 PM

      Gracias Luis Fernando. La expresión la había escuchado pero nunca el origen. Te agradezco tus aportes.

  3. #5 por LUIS FERNANDO el 17 septiembre, 2011 - 1:35 PM

    Chocha:vagina…..Chochar: hacer el acto sexual…Culiolo:hombre que solo le gusta metérsela a los hombres,aunque no necesariamente se la metan a él….Vuelta en rosca:acto sexual entre dos hombres,después de sacarla se da vuelta para que el otro se la meta…..Guevear: cuando el hombre abraza fuertemente a una mujer y le restriega “los guevos “por delante o por detrás, especialmente bailando pegaditos.

  4. #7 por Edwin marin el 5 febrero, 2013 - 5:14 PM

    Muy interesante e ilustrativo. Recordé muchos términos usados en mi niñez y adolescencia. Me acuerdo de otras como “volar zornaca”, “rajar”, “hincar”, “repollo”,
    “comérsela”

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