El Virilla

    Dennis Meléndez Howell
   12 de diciembre de 2010

 

El río Virilla es el límite entre las cercanas provincias de Heredia y San José. El nombre de este río no deja de ser inusual, pues no corresponde a un nombre indígena ni a una palabra castiza o importada de otro idioma.

Hace unos días, mi amigo Rodrigo Matarrita, con algo menos de detalle, me relató esta historia:

“En una fecha no precisada, pero probablemente en los albores de la independencia del país, habitaba en el caserío de Rincón de Tibás, una familia de apellido Torres.  Los pocos vecinos de la villa no le tenían mucho aprecio a esta gente, pues la presumían de malas costumbres. En general, eran ariscos y poco sociables. De hecho, circulaban rumores que, al menos dos de las hijas, Elvira y Romelia, eran de carne débil. Y efectivamente, con el paso de los años, fue más que evidente que ambas ejercían una taimada prostitución, lo cual era motivo más que de escarnio público. Fue tanto el escándalo que la familia hubo de trasladarse a la villa de Santo Domingo de Guzmán.

La belleza de Elvira era bien conocida, lo que hizo que, pudiese capturar en su clientela, a los principales gamonales heredianos y algunos josefinos. A pesar de que eran épocas de mucha pobreza, Elvira logró acumular algunos reales, que le permitieron adquirir una propiedad en un lugar apartado de la Villa de la Concepción, sobre el camino carretero que unía a Heredia con San José, precisamente arriba de la cuesta que bajaba hasta el paso del río Durazno. Allí construyó Elvira una casa, que incluía algunas comodidades y pequeños, aunque estrafalarios lujos.

El lugar escogido era ideal. Aunque en aquella época la prostitución no era legalmente  permitida, el hecho de que la casa de Elvira estuviese bien al despoblado, hacía que, aparte de las risas y bromas que suscitaba, fuera vista como un sitio de pecado, pero sin que llegara a causar fuertes reacciones adversas entre los pobladores. Mucho menos por el hecho de que, entre su clientela se contaba importantes personalidades de la época.

El tiempo es implacable. Conforme pasaban los años, la belleza de Elvira iba en desmedro. Es así como, la categoría de su clientela iba en caída y cambió sustancialmente de estatus. La casa de Elvira y su hermana, dejó de ser frecuentada por grandes señorones y, poco a poco, se convirtió en parada obligatoria de los carreteros que transportaban mercaderías entre Heredia y San José.

En aquella época de malos caminos, sobre todo en épocas de invierno y torrenciales aguaceros, cuando el río se crecía, impedía el paso de las carretas. Por lo tanto, no era extraño que los carreteros tuviesen que pernoctar en las inmediaciones. Muchos, amparados por las sombras de la noche, aprovechaban para visitar los predios de Elvira, quien había diversificado su negocio, con una cuartería que alquilaba para que los viajeros no tuviesen que dormir a la intemperie. El negocio, aunque a  otro nivel, volvió a florecer y hasta llegaron nuevas damas que servían para el desahogo de los retrasados pasajeros.

Aquella circunstancia añadía algo más de ilusión a los carreteros, quienes se preguntaban unos a otros: “¿Pasamos donde Elvira?” O bien, “démonos una vuelta por donde Elvirilla”. La casa de Elvirilla pasó a estar en boca de todo el mundo, unos como clientes, otros como críticos y para suscitar escarnios. El cura de Cubujuquí advertía en el sermón dominical: “ay de aquellos que se dejen tentar por el demonio y vayan donde Elvirilla. El fuego del infierno será su castigo”.

Con los años, especialmente después de la muerte de las hermanas, el lugar desapareció. Pero siempre se conservó como punto de referencia, el alto de Elvirilla. No se sabe cómo, en algún momento, el río Durazno dejó de llamarse así en aquel tramo y fue conocido simplemente como “El Virilla”.

Anuncios
  1. Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: