¡Eso de llamarse Dennis!

2 de febrero de 2009

attachDesde qué tengo uso de conciencia, recuerdo, con poca nostalgia, cómo me incomodaba mi nombre.

Para mi era muy extraño que mis amigos de infancia se llamaran Víctor Hugo, Roy, Carlos Luis, Eduardo y hasta mi hermano mayor, Miguel Ángel.

Mi nombre me sonaba muy extraño, sobre todo porque la terminación no calzaba con las usuales, terminadas en “o”. Y aunque no terminara en “o”, ¿Por qué no llamarme Jorge, o Carlos, como mi abuelo?

La tragedia del Nitos

6 años

6 años

Mi mamá, por apelativo cariñoso me llamaba “Nitos”, lo cual quedó al pelo para que mis hermanos mayores me llamaran así, pero no con la misma connotación cariñosa, sino en tomo burlesco. Y algunos de ellos me llamaron “Nitos” hasta su muerte (Edwin, Miriam, Nydia, Henry y Verny).

El asunto era mucho más grave, pues se me decía que yo tenía otros nombres. Desconozco porqué se eligió decirme el segundo: Milton Dennis Patricio del Socorro Meléndez Howell. ¡Qué extraña combinación de nombres! Llamarse Patricio era inaudito, puesto que Patricia era un nombre de mujer, muy usual, pero Patricio era absolutamente inusitado. Era algo así como llamarse Marto, Cecilio o Cristino.

Y si a todo lo anterior agregamos que, cuando empecé a saber cómo debía escribirlo, me parecía aún más peregrino: De-nn-is, con doble “n”. ¿Cómo podía explicar yo que, escribiendo “Dennis”, debería pronunciarse “Denis”?

Zapato

Y fue inevitable que Ramiro siempre hiciera broma de mi nombre, asociándolo con “tennis”. Me decía “Dennis, zapato tennis”, y se llegó el momento en que solo me decía “zapato”. En algún momento descubrió que, la tira cómica de “Daniel el travieso” se llamaba en Inglés: “Dennis the menace”. Por un tiempo me llamó “amenaza”, por ese detalle. Aunque sé que nunca lo hizo de mala intención, eso me avergonzaba y me hacía sentir inferior.

Apareció uno más

Yo me alegraba cuando aparecía algún otro Dennis por ahí perdido. Uno de los hijos de Joaquín Barboza lo llamaron Dennis, pero eso como que no se valía, pues siendo semi familia, y posterior a mí, como que eran nombres filiales.

John Milton

John Milton

Y bueno, quizás podría haber usado el Milton, y de hecho lo intenté en mi época colegial, y así me inscribí en el Seguro Social: Milton Dennis Meléndez. Pero cuando iba a consulta médica y las enfermeras llamaban a Milton Meléndez, no me percataba que era a mí. Esta idea me siguió dando vuelta y hasta se reforzó, cuando, en el colegio, nuestro inspector se llamaba Milton, aunque con el tiempo, no estuve muy seguro si era un modelo a seguir. Y lo peor con este nombre, al cual traté de acostumbrarme, fue cuando mi papá contó que, en realidad, el nombre que él tenía para mí era Melitón, pero, ante la protesta de mi mamá, lo dejó en Milton, para recordar a John Milton, el escritor inglés, autor de “El paraíso perdido”. Pero bueno, ahora me regocijo de no haber optado por mi primer nombre. Pensándolo bien, sería equivalente al chiste de “Juan Caca”.

¿De donde sacó don Ramiro ese nombre?

Mi papá, a quien siempre llamamos don Ramiro, era afecto al calendario Bristol y a la literatura clásica. Lo que no me explico es si tenía dicho calendario en Inglés o Francés, pues, efectivamente, el día de San Patricio es el 17 de marzo (día nacional irlandés), mientras que el de St. Dennis es el 9 de abril. Concuerda con que haya calculado que iba a nacer en ese período (nací el 27 de marzo).

A mi hermano mayor lo llamó Miguel Ángel Virgilio. Supongo que sus cálculos le daban que nacería por los alrededores del día de San Miguel Arcángel (29 de setiembre), y solo falló por dos días. Mi hermano dice que hay otro día, en octubre, que es el de San Ángel, pero mis investigaciones en el santoral católico no han tenido resultados. Como no podía faltar un poeta, le llamó por tercer nombre, Virgilio.

San Verny, Puy-de-Domê

San Verny, Puy-de-Domê

John Verny era un nombre inusual, y extraño. Nunca dijo porqué le dio ese nombre a otro de mis hermanos. Eso sí, el agregado “Orlando”, siempre mencionaba que lo había tomado del “Orlando Furioso” de Ariosto. Encuentro, en Internet, que Verny es más común como apellido que como primer nombre. Como primer nombre, en Inglés, es el diminutivo de Vernon o Vernor. Sin embargo, en Francés, es el nombre del santo patrón de los viñedos, de la comuna de Puy-de-Dôme, Francia. También hay una comuna en Moselle, Lorraine, que  se llama Verny.

Respecto a Henry (Julio Antonio Henry), siempre mencionaba que el tercer nombre era por un  poeta que desconozco cómo llegó a conocer y de quien no he podido obtener ninguna referencia, que se llamó Otoniel Henry. Sin embargo, esta hipótesis puede no ser creíble, puesto que, según se decía, el nombre que tenía para él, era “Harry”, en honor al expresidente norteamericano Harry S. Truman. Pero, a última hora lo cambió porque Dora Obando (la esposa de Oscar Meléndez y madre de Edda y Mauricio) empezó a hacer chistes con este nombre y lo empezó a llamar “jarrito”. Y toda la vida lo llamó así.

Y tampoco le oí nunca la razón del nombre Herbert para mi hermano mayor, aunque algunas veces hablaba, con admiración, del presidente norteamericano Herbert Hoover, a quien le correspondió gobernar durante la Gran Depresión. Pero nunca dijo si lo había nombrado en su honor. Su nombre completo era Herbert José Francisco, en honor a alguno de los San Franciscos, pues su hermana gemela, Leda, también se llamaba Leda María Francisca, como para no quedar mal con la Sagrada Pareja (María y José).

De Guatemala a guatepior

Pero si Milton sonaba feo, Melitón era más que horrible. Más lo fue, cuando Herbert empezó a hacer escarnio de este último nombre. Así es que, pareciera que no quedaba más que seguir llamándome “Dennis”, y esconder, tanto como pudiese, mis otros nombres.

Ah, y lo del Socorro, mi mamá siempre lo defendió a muerte y, de hecho, creo, todos los hijos de ella llevamos ese agregado. Su hermana había muerto de parto y ella atribuía a su fe en la virgen del Socorro el que ella no hubiese corrido igual suerte. De hecho, ante el cuadro de esa virgen hacía siempre sus oraciones, como relato en otra de mis vivencias de esta página (¡Como pedirle a Dios!).

Alguien más apareció con ese nombre

En mi época de colegio muy puse muy contento porque, en la Pitahaya, apareció un local comercial que se llamaba “Macetas Dennis”. Al fin, un tocayo que había puesto su nombre a su negocio. La decepción me embargó, no sé si porque en aquel entonces tenía algún sentimiento racista, cuando me enteré que el dueño era un negro de apellido Dennis.

Pero bueno, era mi nombre y tenía que llevarlo toda la vida. 

San Denis, París

San Denis, París

Obispo de París

Mi seguridad sicológica se enriqueció grandemente cuando mi hermana, Leda, me mandó una serie de diapositivas de la Catedral de San Denis (en Francés no necesita las dos enes) y me contó la historia: San Denis fue el primer obispo de París, cuando todavía se llamaba Lutetia.

 Fue el santo a quien le cortaron la cabeza y caminó 14 kilómetros, desde la Basílica del Sagrado Corazón, con ella en sus manos. Cayó muerto en donde hoy es la Basílica de San Denis, en París (¡qué gente más crédula!).

Ella me envió un santoral, en Francés, en donde aparecía el día de St. Denis, el 9 de abril. Viendo el santoral en Español, descubrí que Dennis correspondía a Dionisio, dios griego del vino. Así es que ,si se les pasa el 27 de marzo, día de mi cumpleaños, pueden enviarme el regalo para el 9 de abril, día de mi “monoplástico”.

El conflicto de género empezó a crearme dudas emocionales

Los problemas empezaron a ponerse más serios al final de adolescencia. Como Dennis era un nombre inusual, y su terminación no dejaba entrever el género, empezaron a aparecer ciertas confusiones.

Según me recuerda Rodolfo Strunz, hubo una primera confusión cuando, en los resultados del exámen de admisión de la Universidad de Costa Rica, aparecí como Denia Meléndez. Bueno, eso no fue tan traumático, pues a quien confundieron fue al nombre y no a mí. De hecho, Denia se me había hecho un nombre familiar, pues en Barrio México existía una Denia Méndez, a quien conocí, de vista, en el Liceo de San José.

La primera situación traumática ocurrió al finalizar los Estudios Generales en la Universidad de Costa Rica. Al final del curso, la rectoría organizó un acto para homenajear a los alumnos de honor de ese año. Y como uno de ellos, me mandaron un telegrama a mi casa para convocarme a la ceremonia. Pero el telegrama estaba dirigido a la señorita Dennis Meléndez.

Aquello me pareció horrible, y supuse que, llegado el momento, a la hora de entregar los reconocimientos, llamarían a la señorita Dennis y sería motivo de risa general.

Opté por no presentarme y, entonces, mi hermano Miguel decidió que él iría en mi lugar. Según me contó, efectivamente sucedió lo que temía y llamaron a la señorita Dennis. Cuando él se levantó, de entrada aclaró que iba “en representación de”, lo cual le obvió el embarre.

Y otro incidente de la misma naturaleza surgió cuando, al final de la exitosa campaña política que llevó a la presidencia a don Luis Alberto Monge (1982), como candidato ganador, envió una efusiva carta a todos aquellos partidarios que habíamos participado en la contienda. Recién hacían su aparición las cartas circulares “personalizadas”. Contenía elogios y agradecimientos que daban a entender cómo apreciaba lo que yo había hecho, y hasta se podría inferir que me había conocido muy bien. El balde de agua fría se dio en un pequeño detalle. La carta iba dirigida a la señorita Dennis Meléndez. O sea, ni siquiera la podía mostrar como trofeo de guerra y como señal de que había participado en aquella campaña electoral.

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Si mi memoria no me traiciona, en los años 80 el nombre Dennis se hizo famoso en Nicaragua, gracias a un pelotero de ese país que fue contratado en las Grandes Ligas del béisbol norteamericano. Se llamaba Dennis Martínez. Ese hecho hizo que montones de niños nicas fuesen bautizados con el nombre Dennis.

Y eso fue toda una reinvindicación a mi ego masculino, puesto que con aquello, quedaba más que claro que era un nombre de varón. Las migraciones de nicaragüenses a Costa Rica hicieron que los dennis fuesen menos inusuales y las confusiones de género, menos frecuentes.

El caso singular de la secretaria de la Escuela de Economía

Aún así, Xinia Hernández, la secretaria de la Escuela de Economía de la Universidad de Costa Rica, siempre me llamó Dennisse (pronunciado “Denís”) y nunca tuve el valor de preguntarle si era un apelativo cariñoso, que así me pareció siempre, o simplemente tenía la confusión.

Corolario 25 de la Ley de Murphy

“Las cosas nunca están lo suficientemente malas como para que no puedan empeorar.” Y es que la noria de la vida hace que la historia tiene que repetirse.

Cuando ya el nombre Dennis se había hecho común en Costa Rica y, por lo menos, no volví a enterarme de que se dieran muchas confusiones de género, me vine a vivir a Colombia.

Aquí fue el acabose, pues a los colombianos no les pasa por la mente que Dennis sea nombre para varón. Tienen una confusión horrible y son muchas las mujeres que llevan ese nombre y lo escriben, indistintamente, Dennis o Dennisse, pero en todo caso, lo pronuncian, “Dénis”.

Tropezón reiterativo

Son muchos los chascos que me han pasado. Es pan de cada día que, de diferentes partes telefoneen preguntando por la señora Dennis. Ana, mi esposa, ya está acostumbrada a seguirles la corriente fingiendo que es ella. Lo grave fue una vez en que ella decidió siguir la corriente, pero por la evolución de la conversación, tuvo que decir que la señora Dennis no estaba. Le preguntaron, entonces, quién era ella, a lo que, mecánicamente, contestó que su esposa. El silencio en la contraparte fue sepulcral. O sea, además de todo, lesbiana.

Cuando las oficinas del FLAR quedaban en la calle 26 de Bogotá, sitio no muy confiable para salir tarde en la noche, por lo que había que pedir taxi por teléfono para mayor seguridad. Cierto día en que hice eso, cuando salí a buscar el taxi, vi que estaba estacionado al frente del edificio. Me acerqué, pero de partida el taxista me hizo una seña de que no estaba libre. Me devolví al lobby del edificio a esperar, y el taxista siguió afuera. Como 20 minutos más tarde, ya bastante enojado por la ineficiencia del servicio, el taxista se bajó a preguntar al guarda del edificio por la señora que estaba esperando. Oí que le dijo que se llamaba Dennis Meléndez. Se quedó frío cuando le dije que era yo.

Dados mis problemas de columna, tuve que ir donde un ortopedista especialista en la materia, para que me diera una segunda opinión sobre mis padecimientos. Ana me acompañó a la cita y, de hecho, entramos los dos al consultorio. Después de los saludos de rigor, el médico empezó a hacer las preguntas para el expediente. Cada vez que preguntaba algo: nombre completo, edad, enfermedades anteriores, padecimientos familiares, etc., era yo quien le contestaba. Vi que el médico estaba incómodo con mis respuestas y que, tras cada una de ellas, volvía a ver a mi esposa, como pidiendole confirmación, al menos visual. Me sentí como el niño al que le hacen preguntas y ante sus respuestas, la piden confirmación a su mamá. Pues bien, en determinado momento, y ya con cierto malestar de que fuera yo quien contestaba siempre, se dirigió a mi esposa y le dijo, casi en tono golpeado: “pero dígame, exáctamente, qué es lo que usted siente”. Por un momento esto la descontroló, pero de inmediato reaccionó y le dijo: “no doctor, perdone, quien viene a consulta es mi esposo, no soy yo”. Me imagino que el médico sintió que se le venía el mundo encima, sobre todo que tenía que tratar de disimular su risa por la equivocación. Comprenderán que, además de que me dijo lo mismo que ya me habían dicho, fue la primera y única consulta con ese médico. 

Pero quizás la mayor vergüenza que he pasado me ocurrió una vez en que se me fracturó un dedo del pie. El médico me mandó a hacer un examen de densitometría, para ver si padecía de problemas de escasez de calcio (osteoporosis). Yo no sé porqué existe la idea de que solo las mujeres pueden tener ese padecimiento. La Clínica a la cual me mandó era, básicamente, una especializada en esos exámenes, y su clientela, debe ser, un 99% femenina. Al llegar, me pasaron a un vestidor y me dieron una batita rosada, con la instrucción de que tenía que quitarme, absolutamente, toda la ropa. Además, las colombianas, en general, no son muy altas ni gordas. La condenada batita me quedó como minifalda y la parte delantera, que se suponía debía ser cruzada, a mi con costos me llegaba a tocar una lado con el otro, agravado por la voluptuosa panza que me tengo, por lo que tuve que irme a sentar, entre el montón de viejas, procurando taparme mis partes nobles con la mano, pues la bata, ¡ni con añadidos! Después de esperar allí media hora, salió la enfermera a llamar a la señora Dennis Meléndez. Yo no sabía si levantarme o hacerme el que no era conmigo, o si, para más disimulo, levantarme contorneando mi cuerpo, para que por lo menos creyeran que era un travesti, o algo así. Lo peor fue que, cuando me levanté, la enfermera no pudo resistir la risa y tuvo que irse para adentro: me dejó a medio camino, en exhibición de aquel estadio repleto de viejas curiosas. Otra enfermera vino en su lugar, y mejor sin decirme el nombre, me indicó que siguiera al siguiente salón.

El asunto es internacional

Un acontecimiento estuvo a punto de subir mi confianza en mi mismo, cuando en las noticias del canal Caracol, dijeron que iban a entrevistar a Dennis Meléndez, a raíz de unas inundaciones en la zona de Barranquilla. Me dije para mis adentros, esta es mi reinvindicación. Cuando presentaron la entrevista, era una negra que se llamaba Dennis Meléndez.

Cuando ya me había hecho a la idea de que eso es un error de los colombianos, viendo un programa de sexo, de la televisión mexicana, salió una mujer joven, a quien presentaron como la señorita Dennis Mora. O sea, como que el enredo es continental.

Resignación tardía

Por suerte todas estas pifias han llegado en un momento de mi vida en que ya no tengo prejuicios y, al menos con mi nombre, tampoco, complejos.

Ahora más bien siento un placer morboso cuando llaman por teléfono y preguntan por la señora Dennis y les contesto: ¡soy yo!. Se nota de inmediato la congoja o la risa de quien está al otro lado de la línea. No pocas veces no han soportado la vergüenza o la risa y han preferido colgar.

Ni modo, ya he tenido que aceptar estoicamente mi nombre y creo que es tarde para cambiarlo. Así es que seguiré haciendo quedar mal a la gente contestando que soy yo. Al menos no tengo la confusión cuando voy al baño, de si debo orinar de pie o sentado.

Como dice mi amigo Andrés Gamarra: “¡Que San Denis nos proteja!”

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  1. #1 por Sonia María el 7 agosto, 2009 - 1:06 AM

    HOLA ESTIMADO AMIGO Y COMPAÑERO DENIS,DESDE QUE ESTABAMOS EN EL COLEGIO ME ACUERDO QUE ERAS BUENO PARA BROMEAR,TE GUSTABA HACER BROMAS,PERO HASTA AHORA ME ENTERO DE TU CALVARIO CON TU NOMBRE,MENOS MAL QUE YA EN TU MADUREZ ,LO VAS ACEPTANDO.ME HICISTE REIR MUCHO CON ESTE ARTÍCULO,TIENES MUCHA FACILIDAD PARA ESCRIBIR,ESCOJO DECIRTE DENIS YA QUE LA HISTORIA DEL SANTO FRANCÉS NO LA CONOCÍA Y ME HAS ILUSTRADO.HE PASADO EN UNA SOLA RISA DESDE QUE EMPECÉ A LEER EL ARTÍCULO HASTA EL FINAL,VERDADERAMENTE GENIAL.PERO CON TODO Y TODO SE QUE ERES UN CABALLERO,UN SEÑOR,UN GRAN COMPAÑERO.CON CARIÑO ,ATTE,SONIA MARIA.

    • #2 por dmelende el 7 agosto, 2009 - 1:15 AM

      Gracias Sonia… Por dicha que ya viejo han aparecido mucho más dénises… y sobre todo, gracias a los nicas..

      Saludos

  2. #3 por Gustavo Melèndez Herrera el 8 agosto, 2009 - 9:47 PM

    Es increìble, no parè de reirme durante toda la lectura. Sin embargo para mì eso es nuevo, que el nombre de Dennis lo confundan con el gènero femenino, quizàs porque soy de una època en que dicho nombre ya es poco màs comùn y utilizado en hombres (conozco muchos)

    Pero no se “agûeve”, porque de todos sus nombres , me parece que Dennis es el mejor o por lo menos no tan menos comùn como el de algunos de sus hermanos empezando por el de mi papà y hermano a quien molestaban por los alimentos infantiles “Gerber” que se pronuncian parecidos.

    Me gustò mucho leer esta nota y ojalà se acuerde de otras y nos las haga llegar.

    Saludos

    • #4 por dmelende el 12 agosto, 2009 - 10:54 PM

      Vamos a ver… por ahi vendrán otras…

  3. #5 por Denise el 7 septiembre, 2009 - 10:27 PM

    hola, pues me llamó muchisimo la atención su historia, porque como mi nombre es Denise, me sentí muy identificada con la historia, más que a mi siempre me han dicho Nita, o sea como Nitos, y eso de la confunsión de género tambien lo he vivido, no pude evitar reirme… porque de cierta forma Señor Dennis, lo entiendo… Créame que no solo usted ha pasado por algunas de esas cosas, inclusive ahora mis excompañeras de la U me siguen llamando Nita, y sepa que prefiero llamarme Denise que Dionisia (aunque sea lo mismo)… que este bien….!

  4. #7 por Patricia Machuca el 8 septiembre, 2009 - 4:48 PM

    Jajajajajajajajaja cómo me has hecho reir Dennis…qué bárbaro!!!!!, siempre con tus buenas ocurrencias. Gracias por compartir tus anécdotas y tu nombre completo…tocayito!!!! (dicen que siempre hay un secreto de familia jajajaja). Besos a Ana y a los muchachos.

    • #8 por Dennis Meléndez el 9 septiembre, 2009 - 9:00 PM

      Bueno, con todos los nombres que tengo, deben sobrar los tocayos y tocayas ( del latín, ubi tu Cayo, ibi ego)

  5. #9 por Denis el 19 febrero, 2010 - 9:57 AM

    Hola señor Denis soy nicaraguense y somos tocayos Mi nombre es Denis Alonzo Melendez Caballero. pero soy conocido socialmente como Denis Melendez, mi mama me puso ese nombre porque cuando estaba en la sala del hospital alguien tenia leyendo un periodico y en los titulares deportivos estaba el nombre de Denis Martinez la maxima gloria del deporte rey de los nicaraguense como es el beis, ese nombre le gusto a mi mama y decidio llamarme Denis y Melendez es el apellido de mi papa. naci en 1977 y esa era la epoca en que el nombre de Denis en nicaragua era muy sonado ya que Denis Martinez subia a las grandes ligas.

    De chamaco en la escuela siempre me confundian con Daniel y me di cuenta que Daniel y Denis es un juego de combinacion ingles Español cuando aparecio la tira comica de Daniel el travieso. nunca nadie se ha burlado de mi nombre de vez en cuando uno que otro bromista me dice Denisa o Denisse que son nombres comunes en Nicaragua. Mi hija mayor se Llama Denisse y querido amigo no se averguense de su nombre que aqui en nicaragua tiene un tocayo, se da cuenta que entre todas las cosas malas que acusan a los nicas de hacer en costa rica hay tambien sus cosas buenas y popularizar el nombre de Denis esta entre esos logros.

    mucho gusto colega.

    • #10 por Dennis Meléndez el 22 febrero, 2010 - 9:07 PM

      Estimado Tocayo,

      Ninguna vergüenza. Si me sintiera avergonzado quizás no hubiese escrito este artículo. En Costa Rica mi nombre no generaba tanta confusión como aquí en Colombia. De hecho, en Costa Rica, tuve un compañero de trabajo nicaragüense llamado también Dennis Meléndez.

      Y respecto a lo de las cosas malas que se atribuyen a los nicaragüenses en Costa Rica es simple xenofobia, que se da en casi todos los países. Se lo digo por experiencia. He vivido en Chile, en Estados Unidos y en Colombia, y en toda parte se da esa situaciòn contra los extranjeros.

      Por lo demás, soy amante de la tierra nicaragüense y a todo mundo le digo siempre sobre la nobleza de su gente.

      Saludos, Dennis Meléndez

  6. #11 por Denis el 21 marzo, 2010 - 11:33 PM

    Hola!! Mi nombre es Denis Mariana Soledad Coronel… y soy de Argentina… Su nota me parece muy buena e interesante! y además, me he sentido identificada. Una vez en la secundaria llamaban por lista a todas las chicas para preguntarles si iban a participar en una actividad deportiva… (en la lista estaban mezclados los varones y las mujeres) pero a mí, nunca me llamaron… me sentí rara cuando sucedió… creo que nadie se había dado cuenta… Y cuando entré en una nueva escuela, la preceptora que tomaba asistencia me dijo: “escribimos mal tu nombre”… o sea, creyó que tendría que haber escrito “Denise” en vez de Denis. Y bueno, también como pronuncian el nombre… siempre pronuncian “Dénis” en vez de “Denís”. Estoy acostumbrada a que me llamen asi. Y claro también las consultas médicas… cuando te piden los datos… nombre, etc… siempre lo escriben mal… y yo les digo “sin la E, como suena”… y bueno así es mi vida, JAJA que bueno que no soy la unica con esos problemas… Ahora me siento bien, claro porque lo más común es que una chica se llame Denise… pero no tenía idea de que había chicas llamadas “Dennis”

    • #12 por Dennis Meléndez el 22 marzo, 2010 - 12:03 PM

      Bueno, en un tiempo me causó congojas, ahora me encanta hacer chistes al respecto. Cuando voy a hacer alguna visita, y me tengo que anunciar con los guardas del edificio, les digo: “es de parte de la señora Dennis”.

      gracias por tu comentario

  7. #13 por Denise el 22 marzo, 2010 - 6:05 PM

    Me encanta saber de las anectódas de cada uno de ustedes (tocayos y tocayas), es muy interesante de verdad. Recuerdo en mi época de colegio,el muchacho de la Soda, que vendía empanadas y algun refresco gaseoso, se llama Dennis y siempre nos deciamos tocayos.. sin hacer diferencia de´género… es divertido.

  8. #15 por Denise el 22 marzo, 2010 - 6:21 PM

    Soy de Costa Rica…

  9. #16 por olman lopez ovares el 23 febrero, 2011 - 11:21 AM

    Jajajajajaja. ¡Ay Sr. Meléndez!: nosotros teniamos un vecino, don Anito Valverde y sus hermanos, don Teresito y don Rosito. Ellos contaban que el papá de ellos fue don Isabel Valverde y, su mamá, María Jose Matarrita. ¿Cómo la ve? Una vez, un pachuco del pueblo, que nunca supe su verdadero nombre, pero que le decían Mecho, a lo mejor por Demecio, bueno el caso es que a Mecho se le ocurrió decirle: ¿qué don Ano, pura vida? Uyyy yuuui, lo tuvo a monte como una semana, no lo dejaba bajar a la pulpe. Chao, que Dios lo bendiga.

  10. #17 por ALFREDO MELENDEZ PENARANDA el 24 febrero, 2011 - 3:35 PM

    Tío Dennis,
    He estado leyendo tus artículos que me parecen fabulosos, pero en ninguno de ellos se menciona mi papá. Me gustaría que me contases más de él, si no es mucha molestia.

    • #18 por Dennis Meléndez Howell el 24 febrero, 2011 - 7:23 PM

      Qué sorpresa, Alfredo. La verdad que me alegra mucho tener contacto con vos. Hace mucho tiempo quería contactar a alguno de ustedes. Al último que ví, no recuerdo si fue a Luis cuando murió tu mamá, o a Róger, cuando murió John. ¿Cómo puedo contactarte? ¿Adónde estás?

    • #19 por Dennis Meléndez Howell el 6 enero, 2012 - 6:17 PM

      Aún te debo el artículo de tu papá. Saludos,

  11. #20 por Dennis el 5 enero, 2012 - 10:43 PM

    Hola tocayo. Me llamo igual, Dennis y, desde siempre, he tenido la bronca de que mi nombre me lo confunden con Denisse, en la escuela y en todos lados. Por desgracia, en Mexico no es muy conocido ese nombre. No es exactamente un nombre feo, los hay peores, pero por esa singular caracteristica sí le he batallado. Ahora que soy adulto ya estoy empezando a superarlo, pero me cuesta trabajo. Incluso, hace años fui a la corte para intentar cambiarlo por Daniel (que se supone es su variante al Español) pero no tuve exito. Las leyes en mi pais no contemplan cambios ni suprimir nombres. En fin, reitero nuevamente, el nombre no es feo, pero si la gente no lo confundiera, no estaria tan inconforme como lo estoy ahorita. Sinceramente, lo detesto. Por suerte, me pusieron otro y con ese me identifico en la mayoría de los casos. Solo queria hacer el comentario y ojalá viviera en un lugar como Costa Rica, en que ese nombre sí es mas común, para sentirme “como pez en el agua”. Saludos

    • #21 por Dennis Meléndez Howell el 6 enero, 2012 - 6:16 PM

      Hay que tomarlo deportivamente, y yo me acostumbré a reirme de mí mismo y de las congojas que se genera (principalmente cuando vivía en Colombia) en la gente cuando se dan cuenta que han metido la pata. Debes tener en cuenta que, en Costa Rica, ahora sí es un nombre bastante común. Pero cuando yo era niño, creo que yo era el único. Así es que el karma lo arrastré toda mi vida.

      Nada más te aclaro que Daniel no es la traducción al Español de Dennis. Es Dionisio. Daniel en Inglés es igual, Daniel, y si te sirve de consuelo, en Inglés se le usa indistintamente como nombre de hombre o de mujer, a pesar de que el verdadero equivalente femenino es Danielle (que de todos modos se pronuncia casi igual).

      Saludos y no te sientas tan mal. Como dices, sería peor llamarse Próculo o algo asi…

  12. #22 por Dennis el 7 enero, 2012 - 6:27 PM

    Gracias por los comentarios, tocayo. Actualmente tengo 21 años y toda mi vida he estado acomplejado por eso. Ya soy adulto, me cansé de pensar en eso y de andar lamentándome por mis desgracias pasadas. Simplemente decidí tomarlo del modo que es una identidad, un nombre como Rodrigo, Fernando, Esteban que no tiene absolutamente nada de malo.

    En el proceso en el que estuve en el juicio para modificarlo, sentí un poco de culpa por pretender cambiar la identidad por la que mi familia entera me ha conocido toda mi vida. ¿Con qué cara iba a llegar diciendo que mi nombre habia cambiado? Después de saber que no se logró nada con la Corte, me sentí un poco liberado y, por una parte, me costó aceptar que moriré llamándome así.

    Soportaré esta y más confusiones por mi familia. Incluso llegué a sentir un rencor muy fuerte por mi padre, en el pasado, cuando era más chico, por haberme puesto en esa situación pero ya no me acongoja tanto. Incluso mis amigos, a veces, se siguen burlando de eso y ya no me molesta tanto. No sé, porque hasta me resulta un poco cómico. Pero en el pasado me hubiera puesto a llorar.

    Aparte es un nombre celebre: ha habido grandes músicos, actores,escritores, un estadio de fútbol, científicos, etc. En fin sabiendo esto no me siento tan mal.

    Saludos

    • #23 por Dennis Meléndez Howell el 23 febrero, 2012 - 4:49 PM

      Tómalo muy deportivamente y verás que más bien uno disfruta las confusiones que tiene la gente. El problema es de los demás.

  13. #24 por dennismartinezcornejal el 21 enero, 2013 - 6:19 PM

    Me gustó lo que escribiste. Mi nombre siempre lo escriben mal, y eso que soy mujer. Como en vez de Dennis, escriben Dennisse o Denis, a veces me siento avergonzada de mi propio nombre. Muchas veces no sé que hacer.

    • #25 por Dennis Meléndez Howell el 13 abril, 2013 - 10:15 AM

      No te acongojes y tómalo deportivamente. Más bien hay que hacer chiste de los errores que otros cometen y, usualmente, ellos son quienes se sienten incómodos. Yo sigo la corriente y la paso muy bien.

  14. #26 por xcierto el 21 julio, 2014 - 2:54 PM

    … a ver, Dennis es nombre de varón y Denisse es de mujer !!! Sencillo y bonito, así le pusimos a mi nieto en España*

    • #27 por Dennis Meléndez Howell el 13 agosto, 2014 - 1:40 PM

      Así es.

      • #28 por Ernestina Lara el 17 febrero, 2017 - 10:36 AM

        Ami me gusta el nombre: Mi hija se llama ,Jessica Dennis! Yo quise ponerle Dennis nombre masculino!
        Hay otros nombres masculinos que a qui en México y me imagino que en otros países usan como: Andrea y Kendra que se supone son masculinos! Pero si es verdad sobre las confusiones de escritura😀 Saludos fué interesante y reí mucho!

  15. #29 por Denise Cantero el 22 febrero, 2017 - 9:05 PM

    Hola Soy Denise, me encanta esta publicación, porque he vivido en carne propia parte de este escrito, me causa risa que al pasar del tiempo, y al 2017, algunas personas no pueden diferenciar entre Dennis o Denise, a menos que estes en USA o Francia….y que San Denis nos proteja!

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